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A la “Tractomula Humana” lo echaron de la Piedra de El Peñol sin pensión El Peñol 5 MAYO, 2022 Compartir:

Rubén Darío Gómez ya supera los 50 años y durante 36 de ellos subió a diario, en promedio 20 veces por día, con más de 50 kilos a la espalda, los 740 escalones que llevan a la cima de la Piedra de El Peñol. Hoy la hazaña y el duro trabajo de Rubén Darío no sirvieron y no fueron suficiente argumento para que los dueños de la Piedra lo jubilaran o indemnizaran por su trabajo; simplemente el hombre, o como es conocido y como fue bautizado por un turista, la Tractomula Humana, fue reemplazado por una garrucha.

Mi trabajo era subir mercancía. Comencé contratado de forma verbal por el señor Luis Villegas. Cuando falleció, sus herederos quedaron a cargo de sus negocios y con ellos tampoco existió un contrato, todo fue de manera verbal: recibía órdenes y un pago. Durante 17 años me pagaron por día; luego dije que no era justo lo que recibía y me empezaron a pagar por viaje a 5 mil pesos

relata Rubén Darío Gómez.

Antes de la pandemia, los empleadores iban a hacer firmar a don Rubén un documento que los desligara de cualquier responsabilidad laboral, pero llegó el confinamiento y no alcanzaron a firmar nada. Por esos días Rubén ya había comenzado con sus quebrantos de salud y habían contratado a cuatro personas más para subir mercancía. Luego cambió todo, ya no necesitaban a la Tractomula Humana; instalaron una garrucha por la que comenzaron a subir la mercancía y a Rubén lo enviaron para la casa con las manos vacías.

Nunca me pagaron nada, ni seguridad social, ni pensión. Lo que reclamo es una indemnización por todos los años que estuve laborando, que fueron los más productivos de mi vida

comenta Rubén Darío, la “Tractomula Humana”.

El señor Rubén ya se había dirigido anteriormente a la oficina de trabajo ubicada en el municipio de Guarne, donde le dieron una notificación, la cual llevó a la familia Villegas; ellos a su vez enviaron un abogado en representación, pero don Rubén no sabía y no llevaba uno, a él no le dijeron y tampoco tenía cómo pagarlo. El abogado de la familia Villegas, según expresó Rubén, dijo que no iban a negociar y no iban a ceder ante las peticiones que él hacía.

Hoy la Tractomula Humana se la rebusca, la obligación y necesidades de su familia no dan espera. ¿La justicia llegará?, es lo que se pregunta Rubén Darío.