La calidad del aire sigue siendo un tema importante en el territorio metropolitano, por esto algunos concejales convocaron a un debate para tratar temas puntuales y hacer algunas propuestas. En este el Área Metropolitana presentó los avances del Plan Integral de Gestión de Calidad del Aire, Pigeca.

La calidad del aire del área metropolitana sigue siendo el foco de las conversaciones y uno de los temas en los que las autoridades ambientales, los políticos, colectivos y la ciudadanía quiere seguir trabajando para que cada día en el territorio metropolitano se respire un mejor aire. Es por esto que el pasado miércoles 3 de abril se llevó a cabo una sesión especial sobre este tema en el Concejo de Medellín citada por los concejales Daniel Carvalho, Jesús Aníbal Echeverry y Fabio Humberto Rivera, en la que también participaron las autoridades ambientales y la ciudadanía.

En medio de la sesión, el concejal Carvalho se hizo la pregunta de que si ¿estamos condenados como ciudad a respirar un aire dañino?, a lo que él mismo respondió que “hay que reconocer que estamos viviendo en ciudades enfermas para poder tomar decisiones. Tenemos que aprender a vivir con nuestras condiciones geográficas y atmosféricas, nos toca acostumbrarnos a vivir con nuestra condición. No podemos cambiar la geografía de Medellín, pero sí nuestras formas de vida. Estamos frente a un reto que nos lleva más allá de cambiar el combustible o modificar un motor, debemos cambiar nuestros comportamientos, en Medellín no podemos contaminar más”.

Estas contingencias ambientales se viven dos veces en el año, entre febrero y abril y entre octubre y noviembre, esto es algo que ya se tiene previsto, pero el joven concejal opinó que “la sociedad debe estar preparada para vivir este fenómeno dos veces al año sin necesidad de llegar al Estado de Prevención. Tenemos que entender que el indicador naranja no es ideal, ni siquiera el amarillo, hay que llegar a que todas las estaciones estén en verde”.

Para esto, Daniel afirmó que “es urgente poner un plazo máximo para el ingreso de vehículos diésel y la salida de circulación de vehículos muy contaminantes como buses, camiones y volquetas con tecnologías obsoletas, y a las motos también hay que ponerles una vida útil, son el actor principal en temas de movilidad”.

 

Entrada a Medellín por el Norte del valle de Aburrá. Foto: Geraldine González

Sobre el recaudo por Pico y Placa Ambiental propuso que “debería estar destinado específicamente al medio ambiente. Hoy está destinado a seguridad y educación vial, que son muy importantes, pero también lo es el tema ambiental”.

Igualmente, destacó que hay que “hacerle caso a la ciencia, así algunas propuestas sean impopulares. No podemos seguir justificándonos, es un problema de todos”.

Al final, el concejal Carvalho manifestó que como conclusión del debate quedó claro que hay un consenso sobre la gravedad de este problema y aseguró que “hay que valorar los esfuerzos hechos por la administración municipal y el Área Metropolitana, pero también hay que decirle que estas acciones tienen que ser más fuertes, con más impacto y acelerarlas mucho más. No podemos, como sociedad, conformarnos a vivir una crisis ambiental dos veces al año, debemos prepararnos para evitar cada año esas crisis”.

Implementación del Pigeca 

Como autoridad ambiental y planificadora del territorio metropolitano, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá ha venido trabajando de manera responsable en temas como el de la calidad del aire, un hecho que en los últimos años y, sobre todo, este 2019 ha estado en la mira del mundo y se ha vuelto un factor fundamental para la salud de los ciudadanos.

Desde 2017, por medio de la Resolución Metropolitana N°16, se adoptó el Plan Integral de Gestión de la Calidad del Aire del Valle de Aburrá – Pigeca, único en el país y que estable las metas a corto, mediano y largo plazo (2030) para mejorar progresivamente la calidad del aire del área metropolitana, salvaguardando la salud pública y protegiendo el ambiente, así como para elevar el bienestar social y propiciar un desarrollo metropolitano sostenible.

Según el Área Metropolitana, “el diálogo, el trabajo articulado y la concertación con los diferentes sectores y actores del territorio han permitido tener grandes logros en cada uno de los diez ejes temáticos del Pigeca, destacándose la implementación del Plan Operacional para Enfrentar Episodios de Contaminación Atmosférica, Poeca, que es el primer protocolo en el país con medidas tendientes a reducir los niveles de contaminación en el corto plazo”.

Gracias a la implementación de las medidas del Poeca, el territorio metropolitano pasó de atender periodos críticos de contingencia a prevenirlos con el Estado de Prevención, para proteger la calidad ambiental y la salud de los habitantes del valle de Aburrá, evitando que el territorio llegue al Estado de Alerta.

Con la implementación del Estado de Prevención en 2018 solo hubo un día en Estado de Alerta entre febrero y abril, en comparación con 2016 cuando hubo 30 días en Estado de Alerta por contaminación atmosférica durante el mismo periodo.

Calidad del aire sin y con Poeca, Pigeca y Pacto. Foto: Cortesía Área Metropolitana

Otro de los grandes avances que ha tenido el Pigeca, es el Pacto por la Calidad del Aire, liderado por el presidente de la Junta Metropolitana y alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez Zuluaga, en el que “gracias a la voluntad y compromiso de los sectores públicos y privados, se ha logrado disminuir las emisiones atmosféricas y, sobre todo, lograr que estos sectores tengan una mayor conciencia en el tema de calidad del aire y se sumen a las acciones para mejorar las condiciones del aire en el valle de Aburrá”, detalló el Área en un comunicado.?

Avances del Plan 

Además de lo mencionado, como resultado de la adopción del Pigeca en 2018 se ha obtenido una mejora en la concentración de 11 microgramos por metro cúbico, con una reducción porcentual del 34,47% en PM2.5 y en PM10 se obtuvo una mejora de 14,1 microgramos por metro cúbico con una reducción del 24,69%.

Esto se dio gracias a las medidas de corto, mediano y largo plazo que se han implementado en el Plan, que además ha conseguido la ampliación de la red de monitoreo de la calidad del aire y acreditación por parte del Ideam, pues se pasó de ocho a 22 estaciones automáticas que monitorean el material particulado PM2.5, y se cuenta también con el Programa Ciudadanos Científicos, pasando de 100 a 250 sensores que miden la cantidad de material particulado en hogares y oficinas.

La Facultad de Salud Pública de la Universidad de Antioquia realizó una investigación sobre la calidad del aire y sus efectos en la salud de la población del valle de Aburrá, proyecto que se constituyó como el punto de partida para la implementación de un Sistema de Vigilancia en Salud Ambiental para el territorio metropolitano.

Este, que será presentado próximamente a la ciudadanía, es el primer estudio epidemiológico del país que determina el comportamiento de la contaminación atmosférica y su relación con la morbilidad y mortalidad de los habitantes de los diez municipios del valle de Aburrá durante el periodo 2008 y 2015, valorando los efectos sobre la salud asociados a la exposición de corta duración a los cambios en la calidad del aire.

Igualmente se construyó participativamente el Plan Estratégico Metropolitano de Ordenamiento Territorial – Pemot – en convenio con el Instituto de Estudios Urbanos – Universidad Nacional de Colombia. Este Plan para la región armonizará los planes de ordenamiento territorial – POT – de los diez municipios en busca de un solo modelo de ocupación, de desarrollo sostenible y sustentable.

Además, con la Universidad Eafit se avanza en el estudio de capacidad de soporte urbano-ambientales, que busca evaluar la capacidad de soporte urbano ambiental de la región metropolitana bajo criterios de sostenibilidad como herramienta de ordenamiento territorial mediante la utilización del modelo Densurbam; manteniendo la funcionalidad y altos niveles de resiliencia.

Otros logros alcanzados 

El director del Área Metropolitana, Eugenio Prieto Soto, explicó que “gracias al fortalecimiento y modernización empresarial del transporte público, a través de los convenios de colaboración empresarial con las empresas de transporte público colectivo – TPC metropolitano – se ha logrado la renovación de 1.067 buses y 400 buses viejos han salido de circulación, lo que implica la reducción de 17.000 toneladas de CO2 que se han dejado de emitir. Además, gracias a la unificación de empresas del TPC Metropolitano se redujo 58.000 km/día menos de recorridos; el 71% de la flota de buses de rutas integradas y metropolitanas usa combustibles limpios y se ha evitado 55 ton/día de emisiones contaminantes”.

Con los Planes de Movilidad Empresarial Sostenibles – Planes MES – se han impactado 336 empresas y ya 210 empresas presentaron su Plan MES al Área Metropolitana, con lo que 329.774 colaboradores se movilizan de manera más sostenible.

En cuanto al Piloto de cargue y descargue en horarios alternativos se ha mejorado un 52% los tiempos de recorrido, 21% la velocidad promedio, 63% los tiempos de espera y 21% la operación de descargue.

Con Ecopetrol se realizó la gestión para mejorar la calidad de los combustibles suministrados en las estaciones de servicio del valle de Aburrá y se pasó de 50 ppm de azufre en diésel a 14 ppm y de 300 ppm de azufre en gasolina a 145 ppm.

En Convenio con Corantioquia se han realizado 1.717 visitas a 147 empresas de los sectores metalmecánico, textil, sector químico, y ladrilleras acompañadas en eficiencia energética, uso eficiente del recurso hídrico y gestión de sustancias químicas, y en cuanto a los controles a fuentes móviles, el Área cuenta con 21 puestos de control de emisiones de gases vehiculares que circulan en todo el valle de Aburrá, los siete días de la semana. Al mes de marzo se realizaron 248.153 mediciones de gases a vehículos en todo el valle de Aburrá, desde 2016. El promedio de rechazos en vía es de 47,29%.

55 Centros de Diagnóstico Automotor -CDA- del valle de Aburrá recibieron, desde 2016 hasta diciembre 31 de 2018, 3.870 visitas de control para verificar la prueba de emisión de gases. En Control a fuentes fijas el Área Metropolitana realizó, desde 2017 hasta la fecha, 1.625 visitas de control y seguimiento de emisiones a industrias, 147 en requerimientos y 70 medidas preventivas, 55 vigentes y siete fuentes que ya no operan.

Con esto, el director Prieto Soto aseguró que se demuestra que “hemos evolucionado y hemos avanzado, comprendo la angustia de la gente, pero también hay que mirar cómo este territorio, diferente a otros del país, tiene un sistema que contiene una figura llamada Estado de Prevención, que es una innovación en la política de calidad del aire y que nos permite darle tranquilidad a la ciudadanía, de que estamos evitando esos momentos de concentración para proteger la salud y la calidad ambiental en el territorio. Se ha hecho un trabajo serio, organizado y coordinado, con una Junta, que son los diez alcaldes del valle de Aburrá, que toma decisiones con el conocimiento científico en el centro”.

A su vez, asegura que entre todos los actores “podemos tener diferencias, pero el tema del aire es una problemática de toda la sociedad metropolitana. Las medidas se dan de un día para otro porque nosotros no controlamos el clima, hay días que hay que tomar medidas especiales de un momento a otro, pero las medidas de Prevención se toman y se avisan con tiempo”.

Medellín será la sede de proyecto liderado por la ONU 

El Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid inició en representación del país un proyecto de Análisis del Medio Ambiente y Cambio Climático liderado por la Organización de las Naciones Unidas, ONU, y la Agencia Internacional de Energía Atómica con el aval del Ministerio de Minas y Energía, el cual se realizará en 17 países y Medellín será la sede en Colombia.

Este proyecto, llamado Acuerdo Regional para la Promoción de la Ciencia y Tecnología Nucleares en América Latina y el Caribe – Arcal –, consiste en realizar mediciones de tipo nuclear, registrando imágenes satelitales en tierra y altura, que brinden información avanzada y detallada sobre los factores contaminantes que hay en la atmósfera.

Equipos con los que se hará la investigación. Foto: Milena Ayala

Para esto se utilizarán los equipos de la estación de monitoreo de calidad del aire que tiene ubicada el Sistema de Alerta Temprana de Medellín, Siata, en la Institución Educativa Pedro Justo Berrío del barrio Belén, elegida por los investigadores por ser un sector poblacional con poca incidencia vehicular y de otros agentes contaminantes.

Según explicó la profesora Miryam Gómez Marín, directora del grupo de investigación Ghygam  del Politécnico y la directora del proyecto, “se hará una medición continua y un análisis de los contaminantes que respiramos y sabremos de qué están compuestos esos contaminantes. Así como sabemos lo que consumimos en los alimentos, también es necesario saber qué hay en el aire y eso es lo que haremos con el grupo de investigadores, experto en imágenes satelitales, y con la información que les llega a través de estos podremos saber cuál es el origen de esos contaminantes, qué tantos son de las fuentes locales, como vehículos y demás, o qué tantos provienen del Sahara, de las quemas de Venezuela, del humo de la quema de biomasas en Brasil, de toda la corriente del Pacífico que arrastra aerosoles marinos, entre otras, que se combina en nuestro sistema respiratorio”.

Una prueba con la estación de monitoreo ubicada en la Institución Educativa Pedro Justo Berrío. Foto: Cortesía Politécnico Jaime Isaza Cadavid

Esta investigación se realizará durante un año y además de medir las partículas PM2.5, los estudios se harán también con técnicas analíticas nucleares de última generación especializadas en determinar contaminantes muy pequeños en las fracciones de menor tamaño en sus composiciones física, química e isotópica (compuestos orgánicos, metaloides, metales, precursores de los sulfatos y el carbono negro).

Juan Carlos Valdés, ingeniero del Politécnico, aseguró que gracias a los resultados que arroje esta investigación “las autoridades van a tener mayores elementos para sus planes de ordenamiento territorial, sus políticas de movilidad y, sobre todo, para no tomar decisiones coyunturales sino de fondo sobre el problema del aire en este territorio”.

Además de Colombia, este proyecto se realizará en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Jamaica, Panamá, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Trinidad y Tobago.

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